¿Por qué juego bien en los entrenamientos y mal en los partidos?

Casi todas las causas se asocian al estrés. El tenista opera en base a sus programas mentales, los pasos que suelen darse en su mente al jugar. Podría estar usando un programa adecuado en los entrenamientos y otro inadecuado en las competiciones: “Juega como en los entrenamientos”. Muchos tenistas se dicen eso en su mente y mejoran. Otros no porque  se ven abrumados por la carga emocional. O por pensamientos estresantes asociados al resultado competitivo y sus consecuencias. Ambos elementos están en los programas mentales de fracaso.

La rabia, frustración, estrés, impotencia… son como olla de presión. Al repetirse algo que no nos agrada, pueden acumularse juntándose con la otra carga emocional negativa ya almacenada.  Eso derrumba el desempeño.

Ese proceso se asocia a malas experiencias en partidos anteriores. El hecho de perder ya es una situación repetitiva. Pero algunos pierden por la misma causa, de la misma forma, por la misma falla, ante la misma situación (como el Match Point) o con la misma persona. El tenista se queja y lo piensa mil veces. La voz de su pensamiento suele sonar rabiosa, estresada, impotente… Su carga emocional aumenta y al enfrentar la misma situación, surge una respuesta emocional desproporcionada. Ya no se molesta o se estresa porque están remontándole el partido justo ahora. Se estresa por todas las veces que eso ha ocurrido.

Y esa reacción puede ser adelantada. Se soma la posibilidad de que el partido sea remontado y el tenista ya responde desbordadamente porque piensa que lo van a derrotar de la misma forma como lo han hecho antes muchas veces. Eso merma su desempeño y la historia se repite: ¡Hay que pasar la página!

Pero las emociones también se van acumulando conforme progresa el partido. Los games, los puntos definitorios, el cansancio, las remontadas, los continuos ajustes, las subidas y bajadas… el acercamiento progresivo del momento final… Son muchos los acontecimientos que van afectando al tenista y cada vez son más estresantes porque se hace más cercano el desenlace del partido.

Hay que respirar calmadamente con fluidez, pasar la página, drenar la carga acumulada, mantener el equilibrio emocional y pensar para buscar soluciones tácticas a las dificultades que se van enfrentando.   

Algunos tenistas arrastran la carga emocional de partidos anteriores. O se cargan emocionalmente juagando el de ahora. Las emociones desmejoran su coordinación motora, su capacidad de pensar, de percibir, de respirar y demás.

Pero otros asumen las dificultades con equilibrio emocional, perciben claramente lo ocurrido y piensan buscando soluciones: “Me están jugando pelotes pesadas por el revés… Me están remontando… Está jugando a llevarme al agotamiento… ¿Cómo puedo solucionarlo?”. Descubren lo que ocurre y se reajustan una y otra vez.

Cuando juegan, solo piensan en lo que están haciendo. No en el desempeño que deben tener, ni en los resultados. No piensan: “Tengo que jugar bien… debo ganar… si gano ingreso al equipo… si pierdo bajaré en el ranking”.

Al no tener estos pensamientos, el estrés disminuye y su mente deja entrar los pensamientos que si necesitan: ¿Qué está pasando en el partido?… ¿Qué debo hacer ahora?… y aplican la solución. Si el otro se ajusta o remonta, ellos también lo hacen porque piensan así.

Cada situación adversa del partido es un reto. Ellos poseen los mismos malos recuerdos de haber fallado en situaciones anteriores. Pero no piensan en eso. Reaccionan con equilibrio emocional ante las adversidades del partido. Y aceptan que estas aparecerán. Su ecuación es así:

… Yo me ajusto = él se ajusta = yo me ajusto…

Siguen ajustándose constantemente. La ecuación del fracaso es otra:

… Yo me ajusto = él se ajusta = Yo me desplomo…

Es bueno anotar todas las situaciones difíciles que enfrentas en un partido. Escribe ante cuales sueles reaccionar adecuadamente y ante cuáles no. Proponte mejorar tu reacción ante ellas. Si no logras hacerlo, puedes solicitar una consulta y yo estaré allí para ayudarte.

Cuando el tenista logra conocer claramente sus programas mentales, los cambios casi siempre se facilitan. De no ser así, se pueden inducir emociones agradables. Estas revierten los efectos de las emociones desagradables facilitando el uso de los programas mentales adecuados. El Kit del asunto es identificar cuáles son las emociones positivas que una persona necesita inducirse y cuál es la forma adecuada para lograrlo.

Acá puedes ver un par de diagramas que ejemplifican como los programas mentales activados en los entrenamientos y los partidos pueden ser muy diferentes.

Viernes, 15 de marzo de 2020

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