¿Quieres recuperar el entrenamiento perdido?… Pon tu memoria muscular en piloto automático

Muchas veces, el tenista deja de entrenar durante un tiempo. Al estar de regreso, incluso puede parecer un novato y comenta que está comenzando desde cero. Esto no es verdad, es solo una apariencia.

Puede haber dos tenistas de similar desempeño. Uno tiene doce meses de entrenamiento. El otro tiene diez meses alejado del tenis porque estuvo lesionado, acabe de reiniciar su entrenamiento, pero antes tuvo 6 años de experiencia tenística. Al comenzar parecen ser dos jugadores iguales. Pero en corto tiempo el antiguo lesionado supera al novato ampliamente.

Lo aprendido durante años no se perdió. Es un aprendizaje dormido que luego despierta. Tal vez el tenista no sepa conscientemente como hacer todo lo que hacía antes. Pero hay una memoria que no es del todo consciente. Es la memoria de sus músculos.

Cuando alguien ha estado durante un tiempo activando un grupo de músculos en una determinada secuencia, ello se automatiza. Ya es más fácil repetir ese movimiento porque las conexiones neuronales que activan esos músculos actúan solas, en automático.

Si el atleta pasa tiempo alejado del tenis, esas conexiones se debilitan temporalmente. Pero la huella queda y al activarla reaparece.

Afortunadamente, hay una manera de acelerar ese proceso de recuperación. Es una combinación entre el recuerdo de hechos pasados, la visualización y el dejar fluir.

Primero, el tenista debe decidir en qué aspecto desea recuperarse. Recobrar todas las facultades asociadas al tenis de un solo golpe sería complicado. Hay que seleccionar algo más específico. Por ejemplo: “Recuperar mis golpes, que le pegue bien a la pelota”.

Si eres tú mismo el tenista desentrenado, tendrías que buscar y seleccionar un recuerdo en específico de un día del pasado en que estuviste golpeando muy bien. ¡Cuida que no haya personas cerca a quienes puedas golpear!… toma tu espacio antes de cerrar los ojos porque terminarás haciendo sobras sin mirar. Pero primero vas a visualizar sin moverte, con tu raqueta al frente sostenida en las manos como si estuvieses jugando.

Allí mismo en la cancha, cierras los ojos y comienzas a visualizar.

Pero no imagines de entrada la manera como golpeabas la pelota. Primero pon en tu mente las imágenes visuales que estaban ese día seleccionado y vívelas como su estuviese ocurriendo justo ahora: La misma cancha, las mismas personas, los mismos alrededores y demás. Luego agregas los sonidos de ese episodio, lo que decían las personas, los sonidos de la pelota, los golpes, las pisadas y demás… Sigues reviviendo todo como si ocurriese en el presente. Y te imaginas jugando al tenis como lo hacías ese día.

Después trata de colocar la misma expresión facial y la misma mirada que tenías en ese momento. Luego adopta la misma forma de respirar y te imaginas jugando así.

Después recuerdas las sensaciones que tenías cuando hacías los movimientos para golpear la pelota. Lo que sentías en los músculos cuando la estabas impactando muy bien.

Al sentir esa sensación, puedes comenzar a hacer sombras con los ojos cerrados…  Concéntrate en sentir la misma sensación que se producía en tus músculos ese día. No trates de moverte igual que ese día para que se produzca esta sensación. Has que esa sensación se produzca debido a la visualización y entonces dejas que tu movimiento se guie por ella… ¡Es decir, por la sensación!

No pienses como es la manera de moverte… ¡Olvida la mecánica¡… Es como montarte en un autobús andando. La sensación es el autobús, métete dentro de ese autobús de movimiento automático y déjate fluir, que el autobús te lleve.

No pienses en casi nada. Solo dedica un mínimo de tu atención a percibir si estás o no estás fluyendo con esa sensación. Cuando te descarrías, cuando dejas de hacer que esa sensación guie tu movimiento, te vuelves a montar en el autobús y te dejas fluir.

En quince minutos, tus golpes pueden comenzar a recuperarse. Tal vez sea solo un poco. Pero no aceleres el proceso, déjalo fluir y así la memoria muscular se despertará en menos tiempo. En una hora, un día… o varios días… ¡Estarás golpeando casi igual como antes!

Viernes, 28 de febrero de 2020

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