Estrategia completa vs estrategia disgregada

Estrategia en tenis

Desde que he estado haciendo la investigación sobre los modos mentales del tenista, como psicólogo deportivo, he descubierto que muchos atletas no realizan una planificación estratégica completa. En algunos casos, eso ocurre porque la planificación se da a últimos momentos, entonces no es posible hacer un trabajo completo en ese sentido. En otros casos, se da por negligencia. Pero también existen otros factores. Cada uno de ellos se asocia a un modo mental en específico. Así, al identificar el modo mental, ya se determina cuál es la causa de la mala planificación estratégica de los tenistas. Allí puede haber malos hábitos, rutinas mentales inadecuadas, olvidos, falta de conocimiento y bloqueos emocionales por causa del estrés. Todo eso lo veremos a continuación.

Ahora bien ¿Qué es una planificación estratégica completa?… ¿Cuáles son los elementos que debe tener?

Vamos a ir respondiendo esa pregunta desde lo general hasta lo específico. En principio, hay dos tipos de elementos que deben ser tomados en cuenta para analizar a un tenista. Son las debilidades y las fortalezas. Muchos atletas toman en cuenta solo uno de esos dos tipos de cualidades. Para que el análisis sea completo, se deben ver ambos. Cada jugador de tenis es fuerte en algo y débil en otras cosas.

Luego, tanto las debilidades, como las fortalezas se pueden subdividir. Entonces podemos decir que existen las debilidades y fortalezas propias, pero también las del oponente. Existen tenistas que, cuando están planificando, se basan únicamente en las cualidades de su rival, pero no ven las propias (ni las fortalezas, ni las debilidades).

Otros tienen la tendencia contraria. Solo ven sus propias fallas y sus propios recursos tenísticos, pero no analizan al oponente. Y con esa información restringida a la mitad, es que hacen su evaluación.

Y si nos vamos un poco más hacia lo específico, tenemos que las debilidades y fortalezas, ya sean propias o del rival, se subdividen el 4 tipos que son técnicas, tácticas, físicas y psicológicas. Muchos tenistas no llegan a tomar en cuenta todos esos tipos.

Nótese que ya tenemos 16 tipos de elementos. Las cualidades se dividen en debilidades y fortalezas (2), estas se dividen en propias y ajenas (ya van 4).

Debilidades y fortalezas propias

Debilidades y formalezas del rival

Cada uno de estos cuatro tipos se subdivide generando 16 tipos de cualidades:

1.- Debilidades técnicas del rival.

2.- Debilidades tácticas del oponente.

3.- Debilidades físicas del rival.

4.- Debilidades psicológicas del oponente.

5.- Fortalezas técnicas del rival.

6.- Fortalezas tácticas del oponente.

7.- Fortalezas físicas del rival.

8.- Fortalezas psicológicas del oponente.

 9.- Debilidades técnicas propias.

10.- Debilidades tácticas propias.

11.- Debilidades físicas propias.

12.- Debilidades psicológicas propias.

13.- Fortalezas técnicas propias.

14.- Fortalezas tácticas propias.

15.- Fortalezas físicas propias.

16.- Fortalezas psicológicas propias.

Nótese entonces que se trata de 16 tipos de elementos. No hemos hablado de fallas o fortalezas en específico. Solo al hablar de tipos de cualidades a analizar u observar tenemos 16.

Es poco frecuente encontrar a un tenista que realmente analice estos 16 elementos. Pero es importante tomarlos en cuenta a todos. Usualmente, el tenista pasa por alto el mismo tipo de cualidades. O Los mismos tipos, porque pueden ser varios.

Cuando un tenista en particular decide analizar elementos que siempre han olvidado, se pueden abrir puertas que siempre han estado cerradas. Eso significa que podría comenzar a tener nuevas alternativas en relación a lo que puede hacer para derrotar al otro atleta.

¿Por qué el tenista deja de tomar en cuenta algunos o muchos elementos?… puede ser por negligencia, falta de conocimiento teórico sobre el tenis, mala comunicación con el entrenador que le impide recibir una guía adecuada en su planificación, dificultad para procesar tanta información y demás.

Centrémonos ahora en el último punto. Realmente, es muy difícil poder analizar cada uno de los 16 tipos sin tener una lista escrita que nos sirva para recordarlo. Y en realidad, es necesario tener dos listas. Una lista de los 16 tipos y una lista de cualidades específicas a tomar en cuenta en sí mismo y en el oponente.

Cuando esas listas no existen, cuando no están escritas y tampoco se tienen guardadas en la memoria del tenista que analiza a alguien, entonces este pensador toma en cuenta solo aquellas fallas que le vienen a su mente de manera natural. Por eso cae en muchas omisiones.

También existen los que detectan suficientes fallas y fortalezas propias y del rival, pero su análisis no los lleva a planificar acciones adecuadas. Estos pueden identificar fallas del oponente que no saben cómo aprovechar. Y también fortalezas que no saben cómo neutralizar. Ellos no dicen: “Esta debilidad del oponente la puedo atacar empleando esta fortaleza mía”. Tampoco piensan: “Esa fortaleza del oponente la puede utilizar para aprovechar esta otra debilidad de que yo tengo” o no se preguntan: “¿Hay alguna fortaleza mía que yo pueda emplear para neutralizar esa fortaleza del rival?”.

Por ejemplo, con respecto a todo lo planteado en este párrafo anterior, estaríamos hablando de un modo mental negativo llamado “Análisis carente de acciones consecuentes”. El tenista analiza, consigue informaciones importantes y no sabe qué hacer con ellas.

Ahora bien supongamos que el tenista analiza una buena cantidad de cualidades suyas y del oponente y que luego encuentra acciones tácticas adecuadas en base a ello. ¿Está realmente lista la planificación del partido?

En realidad no, lo planificado debe primero ser organizado. El tenista debe tener una lista de las acciones tácticas que va a realizar y debe memorizarla para que pueda recordarla luego durante el partido. También debe practicar esas acciones en con su entrenador. Pero muchas veces, eso no es suficiente para poder implementar esas acciones de manera fluida durante el partido. Entonces, es necesario que esas acciones tácticas planificadas sean practicadas en la mente empleando la visualización. 

Pero el análisis previo puede estar equivocado. En los primeros games del partido, el tenista debe implementar esas acciones y concentrarse en lo que ocurre para ver si realmente funcionan, cuáles funcionan y cuáles no. Luego de eso, ya la estrategia está completa. Recuerda algo: “Si caes en el modo mental de Planificación de última Hora, entonces no podrás tener una estrategia que sea moderadamente completa”.

Sábado, 29 de junio de 2019

Ver todos los artículos

Sígueme en las redes sociales

Leave a Reply